Esta
clasificación está directamente relacionada con
la edad del cenote, siendo los cenotes maduros aquellos que se
encuentran completamente abiertos y los más jóvenes
los que todavía conservan su cúpula intacta.
San
Ignacio o Tuunich Ha es entonces un cenote joven, ya que cuenta
con una magna cúpula o bóveda. Dicha bóveda
tiene un respiradero u orificio cenital (la parte más alta)
por donde se deja filtrar los rayos del sol y proporciona un ambiente
único y mágico en la parte interna.
Aunado al hermoso contexto natural, San Ignacio ha logrado una
acogedora infraestructura que incluye un amplio restaurante con
los más significativos y exquisitos platillos de la gastromonia
yucateca, instalaciones sanitarias y atractivos rincones donde
conviven la magia ancestral y la naturaleza endémica de
flora y fauna.
La
tranquilidad y la armonía se conjugan en San Ignacio para
recibir a los visitantes que disfrutan de la naturaleza pero con
la comodidad de servicios de primer nivel. El poder pasear entre
la flora endémica de Yucatán para posteriormente
bajar al seno del cenote y nadar en sus cristalinas agua junto
a peces únicos de los cenotes de Yucatán no tiene comparación.
El cenote de San Ignacio, como atractivo principal, mantiene en
su interior las mismas características de hace milllones
de años, prácticamente sin haber sufrido cambio
alguno, por lo que su belleza es mágica y ancestral.
Disfruta
un lugar mágico y único en el mundo. Venga a recorrer
y conocer los antiguos rincones de la tierra del Mayab en el cenote
de San Ignacio Tuunich Ha y sorpréndase del esplendor
de siglos de cultura Maya.
Conoce la mejor zona de Yucatán, convive con los descendientes
directos de los príncipes mayas y visita lugares casi virgenes
como las grutas de Calcehtok y las ruinas de la zona arqueológica
de Oxkintok que se encuentran a sólo 20 minutos y a 40
minutos de la ciudad maya de Uxmal.
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