Ubicado en la comunidad de Chocholá, a 30 minutos de la Ciudad de Mérida de Yucatán por la carretera que conecta a la ciudad México, el cenote de San Ignacio o Tuunich Ha se muestra al mundo, resurgiendo de un pasado de gloria y esplendor maya.

Los cenotes fueron los ríos sagrados de los mayas que lo mismo eran utilizados como fuentes de abastecimiento de agua, lugares de meditación y realización de rituales mágicos y sacrificios. Para los mayas, los cenotes eran origen y destino, eran vida terrenal y prolongación de la vida eterna.

El cenote San Ignacio o Tuunich Ha, es una hermosa obra de la naturaleza. Un cenote es una cueva inundada de agua dulce que se encuentra en algunas cavernas muy profundas, como consecuencia de haberse derrumbado el techo. Ahí se juntan las aguas subterráneas, formando un estanque más o menos profundo. Existen varios tipos de cenotes: a cielo abierto como el de Chichen Itzá, semiabiertos y subterráneos o en gruta como el Cenote San Ignacio.
Esta clasificación está directamente relacionada con la edad del cenote, siendo los cenotes maduros aquellos que se encuentran completamente abiertos y los más jóvenes los que todavía conservan su cúpula intacta.

San Ignacio o Tuunich Ha es entonces un cenote joven, ya que cuenta con una magna cúpula o bóveda. Dicha bóveda tiene un respiradero u orificio cenital (la parte más alta) por donde se deja filtrar los rayos del sol y proporciona un ambiente único y mágico en la parte interna.

Aunado al hermoso contexto natural, San Ignacio ha logrado una acogedora infraestructura que incluye un amplio restaurante con los más significativos y exquisitos platillos de la gastromonia yucateca, instalaciones sanitarias y atractivos rincones donde conviven la magia ancestral y la naturaleza endémica de flora y fauna.

La tranquilidad y la armonía se conjugan en San Ignacio para recibir a los visitantes que disfrutan de la naturaleza pero con la comodidad de servicios de primer nivel. El poder pasear entre la flora endémica de Yucatán para posteriormente bajar al seno del cenote y nadar en sus cristalinas agua junto a peces únicos de los cenotes de Yucatán no tiene comparación. El cenote de San Ignacio, como atractivo principal, mantiene en su interior las mismas características de hace milllones de años, prácticamente sin haber sufrido cambio alguno, por lo que su belleza es mágica y ancestral.

Disfruta un lugar mágico y único en el mundo. Venga a recorrer y conocer los antiguos rincones de la tierra del Mayab en el cenote de San Ignacio Tuunich Ha y sorpréndase del esplendor de siglos de cultura Maya.

Conoce la mejor zona de Yucatán, convive con los descendientes directos de los príncipes mayas y visita lugares casi virgenes como las grutas de Calcehtok y las ruinas de la zona arqueológica de Oxkintok que se encuentran a sólo 20 minutos y a 40 minutos de la ciudad maya de Uxmal.